Pasadas las fiestas, llega un momento que casi todos los opositores conocen demasiado bien. Se ha terminado el roscón, los adornos han vuelto a la caja y la rutina empieza a llamar a la puerta. Y con ella aparece una sensación incómoda, persistente, difícil de ignorar: la culpa del opositor.
Esa voz interna que repite, una y otra vez:
“No estudié lo suficiente en Navidad.”
“Debería haber avanzado más temas.”
“Voy con retraso.”
El calendario marca principios de enero, y es muy probable que hoy hayas tomado una decisión impulsiva:
· Sentarte a estudiar 10 o 12 horas seguidas para compensar lo que no hiciste en diciembre.
· Intentar recuperar en una semana lo que no se hizo en tres.
· Forzarte a “ponerte al día”.
· Correr.
❌ El gran error: estudiar por culpa
Aquí es donde necesito pararte los pies. El estudio no funciona como una cuenta bancaria en la que ingresas horas de golpe para saldar una deuda. El cerebro no aprende por atracones. Y la oposición no se gana con sprints emocionales. Si ahora decides forzar la máquina para calmar tu conciencia, el resultado es previsible:
· Llegarás a febrero agotado, frustrado y sin energía.
· El tiempo que pasó, pasó.
· No se recupera.
Pero hay algo mucho más importante: puedes dejar de desperdiciar el tiempo que viene.
🎯 Lo que realmente hacen quienes sacan plaza
Existe una idea muy extendida —y profundamente equivocada— sobre quienes obtienen plaza en el cuerpo de Profesores de Secundaria y Formación Profesional.
No, no son personas que estudian 14 horas diarias en enero.
No viven en un estado permanente de sacrificio extremo.
Y no funcionan a base de picos de motivación.
Lo que hacen es algo mucho más inteligente:
👉 Encuentran su Velocidad de Crucero.
🚀 La Velocidad de Crucero: el concepto que lo cambia todo
La Velocidad de Crucero es ese ritmo de estudio exigente pero sostenible que te permite:
- Avanzar de forma constante
- Consolidar el temario
- Preparar prácticos y programación
- Y llegar al día del examen con la cabeza clara y la salud mental intacta
Es el punto exacto en el que estudias lo suficiente para progresar… pero no tanto como para romperte.
⏳ El tiempo real que tienes (y cómo usarlo bien)
Faltan aproximadamente 5 meses para el examen. Cinco meses bien planificados no son poco tiempo. Cinco meses de estudio desordenado, impulsivo o caótico, sí lo son. Por eso, una preparación eficaz no consiste en hacer más hoy, sino en hacer lo correcto cada día, desde ahora hasta la fecha clave.
🔁 Olvida diciembre. Empieza hoy.
La Navidad ya pasó. Lo que hiciste (o no hiciste) entonces ya no importa. Lo único que marca la diferencia es lo que decides hacer hoy y cómo lo vas a sostener durante los próximos meses. Empieza a Velocidad de Crucero. Ahí es donde se sacan las plazas.




